viernes, 17 de diciembre de 2010

una de abejas

Érase una vez una abeja caderona y corazón de miel, que al besar las blancas flores cambiaban de colores y sonreían de placer. Hugo Gómez

Micro cuento

El trapecista suicida se rió de la ingenuidad de su gris público, que lo creía infalible. Y por única y última vez, tropezó. Andrés Ospina

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